lunes, 20 de septiembre de 2010

Economía de cosas o de ideas?


Empezaré mi primer entrada demostrando si la economía en la cual vivimos hoy, la que vivieron nuestros padres, abuelos... etc es una economía de cosas o de ideas. Por qué entonces puse como subtítulo la revolución de las ideas. A mediados del siglo XX existía una gran preocupación acerca de las existencias de materias primas que proporcionan energía, la preocupación era tal que se pensaba que en un futuro cercano los precios estarían por las nubes, la gente pelearía por comprar dichos recursos, hasta hubo un consenso en Roma para tratar asuntos de tal embergadura, ¡que tontos digo!... si supieran que la economía no es de cosas si no de ideas! entonces ante esto un economista llamado Julian Simon de la línea Austriaca por supuesto! dijo que en efecto no habría por que preocuparse por eso, porque es mas los precios en vez de subir, bajarían, claro nadie le creyó! he hizo una apuesta con Paul Elrich, si el precio de metales como cobre, níquel, etc bajarían o subirían y dentro de 10 años culminaría esa apuesta, ¿adivinen quién ganó?.  Con esto voy a que si bien es cierto los medios son escasos, basta una idea revolucionaria para cambiar todo como lo vemos, por ejemplo si se descubre un motor doblemente eficiente, eso significa duplicar las reservas de petróleo en todo el mundo!  Y para terminar, escuché que la temperatura del núcleo de la tierra está reponiendo los depósitos subterráneos de  petróleo, carbón y gas natural, claro eso no lo predijo nadie por que escapa del análisis teórico de la economía; Con esto no deseo impartir la idea de que hay que derrochar y no preocuparnos por lo que está sucediendo si no solamente entenderlo porque la historia lo ha demostrado una vez tras otra! que este es un mundo de ideas.

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