viernes, 24 de septiembre de 2010

La tasa de interés, ¿un juego?


Cuántas veces hemos oído en las aulas, el interés por aquí, la tasa de interés por allá, pero cuanto sabemos realmente de esto?  ¿De dónde vienen las tasas de interés?  ¿Cómo se forman? Y tenemos la idea preconcebida que su manipulación es perjudicial, y deberían estar determinadas por el mercado. El profesor Joseph Keckeissen  cuando se refiere al mainstream con un español gracioso dice “Esos idiotas”, y le doy la razón porque aplauden cada vez que el Federal reserve manipula los tipos de interés ya sea para echar freno o ponerle turbo a la economía.
Las tasas de interés son la expresión más pura en una economía libre y no es como nos enseñan en la universidad que es el costo del capital y bueno como es el costo del capital entonces abaratémoslo y pateemos la pelota haber que pasa, porque además “para eso estamos, para estabilizar los precios” ja!… la tasa de interés no es un futbol, la tasa de interés es aquella señal que se forma cuando las personas que actuamos en la economía decidimos que parte de nuestro dinero ahorramos y que parte no, y por lo tanto cuando esta es distorsionada manda señales equivocadas a los inversionistas, porque ellos no saben si los créditos que tienen son efecto de un previo ahorro, y que por lo tanto tiran abajo todo un sistema que ya de por si está mal estructurado. La manipulación de aquellas, ya sea vía tasa de referencia o movimientos en el mercado de bonos para saciar el apetito de gasto de los políticos, con lo cual luego tiene que hacerse cargo el BCR, ese apetito que de no ser saciado no le convendría al gobierno de turno por que una crisis para un gobernante que quiere ser reelegido es como ver al diablo,  perdería aprobación del pueblo, de la gente más pobre que los mantienen en el poder gracias al tan buen señor gasto.
Pero qué cantidad de dinero es la correcta? El buen Ludwig von Mises decía que la cantidad correcta de dinero en la economía es la que hay hoy, y pues la que se mete silenciosamente a través de expansiones crediticias orquestadas por los bancos centrales y de lo cual escribiré más adelante en otro post, son graves y aun más dañinas para la gente más pobre que les resulta difícil salir de su situación cuando la gente que les promete una mejor vida es la que los mantiene en la miseria.
Y para finalizar las tasas de interés como dije antes son una señal, una señal que funciona bien si no se le distorsiona, una señal limpia que muestra el comportamiento de las personas cuando valoran los bienes actuales en función a la valoración o tasación subjetiva que esperan obtener de esos bienes en un futuro y por lo tanto una recesión en una economía libre con estas características, aun que esto les suene un poco fuerte a algunos, es una buena señal que el mercado eficaz en términos dinámicos siempre va detectar, la va a purgar y empezar el nuevo crecimiento,,, y a pesar que el señor estado lance sus salvatajes, lo único que hará es retrasarla.

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